Saltar al contenido

Metales preciosos

Oro, plata y mineras de oro: tres formas de seguir los metales preciosos.

GLD y SLV siguen el precio del oro y la plata físicos; GDX sigue a un grupo de empresas mineras de oro, que no es lo mismo que el metal.

Qué son, y por qué se siguen juntos

GLD y SLV son fideicomisos cotizados cuyo único activo es metal físico —oro y plata, respectivamente— depositado en bóvedas a nombre del fideicomiso. Cada acción representa un interés fraccionario sobre una cantidad determinada de ese metal, de modo que su precio en bolsa tiende a seguir de cerca el precio al contado del oro o de la plata, menos los gastos acumulados del fideicomiso.

GDX es distinto: no mantiene metal físico, sino acciones de un grupo de empresas mineras de oro —y, en menor medida, de plata, además de algunas firmas de regalías y financiamiento minero—. Se agrupan en una misma página porque un lector que sigue el oro suele comparar las tres formas de seguirlo: el metal directo, la plata como su pariente más volátil, y las acciones de quienes lo extraen.

Qué contiene cada uno

GLD, lanzado en 2004, mantiene oro físico en bóvedas de un custodio, en barras del estándar London Good Delivery. Cada acción representa una fracción de onza de oro que baja muy despacio con el tiempo, porque la gestora del fondo vende pequeñas cantidades de metal para cubrir su comisión anual.

SLV, lanzado en 2006, sigue la misma lógica con plata física en lugar de oro: cada acción representa una fracción de onza de plata depositada en bóveda, y esa cantidad también baja despacio por el efecto de la comisión anual del fideicomiso.

GDX, lanzado también en 2006, reúne alrededor de 65 posiciones de empresas mineras, con una concentración alta: las diez mayores —encabezadas por dos compañías que a mediados de 2026 pesaban cerca de 11% cada una— sumaban cerca de 59% del fondo. Geográficamente, el peso recae sobre todo en empresas domiciliadas en Canadá (46.82%) y Estados Unidos (22.09%), aunque muchas operan minas en Australia, Brasil, Sudáfrica, México y otros países.

La diferencia conviene decirla sin rodeos: quien sigue el precio de GLD o SLV sigue el metal; quien sigue el precio de GDX sigue a un grupo de empresas, con sus propios costos de producción, su deuda y sus decisiones de gestión.

Qué mueve su precio

El oro y la plata comparten motores, aunque con matices: la plata tiene además una demanda industrial relevante —electrónica, paneles solares, componentes para centros de datos— que el oro, de demanda sobre todo monetaria, no tiene en la misma medida. Esa diferencia explica por qué la plata suele moverse con oscilaciones porcentuales más amplias que el oro, tanto al alza como a la baja.

  • Las tasas de interés reales en dólares: como ninguno de los dos metales paga una renta periódica, compiten directamente con los bonos del Tesoro de Estados Unidos cuando esas tasas suben o bajan.
  • La fortaleza o la debilidad del dólar estadounidense, la moneda en la que se cotizan ambos metales a nivel global.
  • Las expectativas de inflación futura.
  • Las compras y ventas de oro por parte de bancos centrales.
  • La demanda de refugio de valor ante tensiones geopolíticas o episodios de incertidumbre financiera.
  • Para la plata en particular, el ciclo industrial: una desaceleración manufacturera o de la inversión solar puede pesar sobre su precio aunque la demanda de refugio se mantenga firme.

Por qué GDX se mueve más que el oro

El precio de GDX no es el precio del oro: por el llamado apalancamiento operativo de las mineras —buena parte de sus costos de energía, mano de obra y equipos son relativamente fijos—, un mismo movimiento porcentual del oro puede traducirse en un movimiento porcentual mayor, al alza o a la baja, en sus utilidades y en el precio de sus acciones. A eso se suman riesgos propios de cada empresa: gestión, costos de producción, riesgo país de la ubicación de sus minas y las políticas de cobertura que algunas aplican frente al precio del oro.

Por eso las caídas históricas de GDX han sido, en cada episodio, bastante más profundas que las del oro en el mismo periodo, como se ve a continuación.

Sus caídas históricas

El oro (y con él, GLD) tuvo su mercado bajista más prolongado entre 2011 y 2015, con una caída cercana a 45% desde su máximo de ese ciclo; dentro de ese tramo, 2013 cerró con una baja de 28% en el año, uno de sus peores años calendario en décadas. En marzo de 2020, durante el pánico de mercado por la pandemia, el oro bajó cerca de 5% en poco más de una semana antes de recuperarse.

La plata (y con ella, SLV) ha mostrado caídas bastante más pronunciadas: cerca de 58% durante la crisis financiera de 2008, una corrección prolongada de alrededor de 45% entre 2011 y 2012 tras el máximo poscrisis, y cerca de 36% en pocas semanas durante el pánico de marzo de 2020. En enero de 2026, un día después de tocar un máximo histórico, la plata perdió de golpe más de la cuarta parte de su valor por ventas técnicas, y acumuló una caída aproximada de 49.5% hacia inicios de octubre frente a ese máximo.

GDX ha sido el más volátil de los tres: cayó cerca de 71% durante la crisis financiera de 2008, protagonizó el mercado bajista de las mineras de oro entre 2011 y 2016 con una caída cercana a 81%, y bajó cerca de 39% en menos de tres semanas durante el desplome de marzo de 2020, antes de recuperarse con fuerza junto con el oro.

Las diferencias entre los tres, en resumen

GLD y SLV comparten estructura —fideicomisos de metal físico, sin cartera de valores ni voto— y se diferencian sobre todo en el metal y en la amplitud de sus movimientos: el oro, de demanda mayoritariamente monetaria, ha mostrado una volatilidad histórica menor que la plata, cuya demanda industrial amplifica tanto las subidas como las caídas.

GDX es el más distinto de los tres: no mantiene metal físico, y su precio añade el riesgo operativo y financiero de un grupo de empresas mineras a la exposición al oro, con movimientos que tienden a ser más amplios que los del metal en ambas direcciones.

Cómo se operan en MGI FX

En MGI FX, GLD, SLV y GDX se operan como contratos por diferencias (CFD) sobre su precio, en ambas direcciones: el cliente puede abrir una posición comprada si espera que el precio suba, o vendida si espera que baje. No adquiere participaciones del fondo, no recibe distribuciones como accionista y no tiene derecho de voto; en el caso de GLD y SLV, tampoco adquiere ningún derecho sobre el metal físico que respalda el fideicomiso.

El apalancamiento multiplica tanto las ganancias como las pérdidas, y puede llevar a perder la totalidad del capital. Las condiciones de la cuenta estándar —spread, margen y swap— están en la ficha de cada instrumento; las de su cuenta son las que fija por escrito su contrato.

MGI FX es la contraparte de estas operaciones (libro B): lo que el cliente gana es una pérdida para MGI FX, y lo que pierde es un ingreso para MGI FX. Es un conflicto de intereses, y se lo decimos aquí con la misma claridad que en su contrato.

Con el equipo de MGI FX

Los clientes de MGI FX reciben llamadas de formación con el equipo sobre cómo leer este tipo de mercado, además de los indicadores propios de MGI FX, que se pueden programar a la medida de cada cliente. La atención es directa, por WhatsApp o por correo.

El equipo no le dice al cliente qué operar ni opera en su nombre: explica el mercado y las herramientas, y la decisión de abrir, mantener o cerrar una posición es siempre del cliente.

Avisos importantes

  • En MGI FX los ETF se operan como contratos por diferencias (CFD) sobre su precio: usted no adquiere participaciones del fondo, no recibe sus distribuciones como accionista y no tiene derechos de voto. Conflicto de intereses: MGI FX es la contraparte de sus operaciones (libro B). Lo que usted gana es una pérdida para MGI FX y lo que usted pierde es un ingreso para MGI FX.
  • Operar con instrumentos apalancados conlleva un riesgo elevado de pérdida, incluso de la totalidad del capital, y no es adecuado para todos los perfiles. Los resultados pasados no garantizan resultados futuros.
  • La formación y las herramientas de MGI FX son educativas y no constituyen asesoría financiera ni de inversión, ni una oferta pública. Las decisiones de operar son suyas.
  • Los datos de cada fondo provienen de documentos públicos de la gestora del fondo y del proveedor de su índice, a la fecha que se indica en cada ficha, y pueden cambiar. MGI FX no tiene relación con las gestoras ni con los proveedores de índices; los nombres de fondos e índices son marcas de sus titulares.
  • Dejar sus datos no abre una cuenta al momento: el equipo revisa cada solicitud y, si la aprueba, le envía una invitación personal. Con ella se registra, acepta su contrato, escrito en lenguaje claro, y verifica su identidad; si la verificación se aprueba, se abre su cuenta, desde USD 2,000, y recibe desde una dirección @mgifx.com sus datos de acceso a trade.mgifx.com. La aprobación no está garantizada.

Preguntas frecuentes

¿GLD y SLV son lo mismo que tener oro o plata en casa?
No. Son fideicomisos cuyo activo es metal físico en bóvedas de un custodio; cada acción representa una fracción de ese metal. En MGI FX, además, usted opera un CFD sobre el precio: no recibe acciones del fideicomiso ni ningún derecho sobre el metal.
¿GDX mantiene oro físico?
No. GDX mantiene acciones de empresas mineras de oro —y, en menor medida, de plata—; no guarda lingotes ni certificados de metal, así que su precio puede moverse de forma distinta al del oro.
¿Por qué GDX sube o baja más que el precio del oro?
Por el apalancamiento operativo de las mineras: como buena parte de sus costos es relativamente fija, un movimiento del oro suele traducirse en un movimiento porcentual mayor en el precio de GDX, al alza o a la baja, y se suman los riesgos propios de cada empresa.
¿GLD o SLV pagan dividendo?
No. Ninguno de los dos metales genera ingresos, así que estos fideicomisos no distribuyen dividendos ni ningún otro pago periódico.
¿Por qué la plata suele moverse más que el oro?
Porque, además de la demanda monetaria que comparte con el oro, la plata tiene una demanda industrial relevante en electrónica, paneles solares y centros de datos, lo que amplifica sus movimientos en ambas direcciones.
¿Se pueden operar a la baja?
Sí. Un CFD sobre GLD, SLV o GDX permite abrir una posición vendida si se espera que el precio baje, además de la posición comprada habitual si se espera que suba.
¿Qué diferencia hay entre GLD y GDX para alguien que quiere exposición al oro?
GLD sigue el precio del oro físico, sin el riesgo de una empresa en particular. GDX añade a esa exposición el riesgo operativo y accionario de un grupo de mineras, lo que históricamente ha producido caídas más profundas que las del metal.

Admisión

Se solicita. No se garantiza.

Cada cuenta se abre por admisión y bajo un contrato individual, en una relación privada con el equipo. Déjenos sus datos y revisamos su solicitud. Registrarse no garantiza la aceptación. Cada solicitud se revisa una por una, según su experiencia, el capital previsto y el encaje con la operativa que ofrecemos. Las cuentas se abren desde USD 2,000.

Registrarse para solicitar su cuenta